Hace unos años, la Iglesia a de Santa Cruz en el Barrio de San Cristóbal, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, en un intento de aggiornar la misa, incorporo canciones de Teresa Parodi a la ceremonia religiosa.
Meses más tarde una de las Hermanas de la congregación, logro comunicarse con Teresa y la invito a que participe de la populosa misa del domingo a la mañana. La cantante acepto gustosa la invitación.
Todo estaba dispuesto esa mañana, el templo lleno de flores y con los primeros saludos llego Teresa. Silenciosamente se acerco al coro, y se sentó. Una de las mujeres le acerco una guitarra y en una emotiva ceremonia despunto uno tras otros los temas que ya toda la parroquia conocía.
Al finalizar la ceremonia se le acerco una señora mayor y le dijo:
- Te felicito hijita, es la primera vez que te veo en la parroquia, y me emociona ver que conoces todas nuestras canciones.
Teresa comento que ese fue el mejor piropo que le hicieron en tantos años como cantante. Las canciones ya no eran suyas, eran la música del pueblo
viernes, 28 de agosto de 2009
martes, 11 de agosto de 2009
Día internacional del Zurdo
Una tarea cotidiana, repetitiva, como por ejemplo, abrir una lata de picadillo o recortar un papel, puede transformarse en una batalla titánica para un zurdo.
En un mundo organizado para los diestros (derechos) ser solamente hábil con la mano izquierda es todo un desafío.
Muchos de ustedes leerán esta entrada y minimizaran mis dichos pero solo bastaría que vivan un día en mis zapatos para corroborar “in situ” lo que digo.
La supuesta capacidad de ser creativos que se nos adjudica a los siniestros (1) no es otra cosa que una consecuencia de la necesidad de adaptarnos rápidamente a un entorno hostil.
Así como otros “invisibles” de “La Historia”, (mujeres, pobres, minorías sexuales, etc.) los zurdos irrumpimos en las últimas décadas en los estudios históricos, luego de haber sido analizados, cuan bichos raros por la medicina, la psicología y los cientistas de la educación.
Creo interesante contarles que el 13 de Agosto (1992) de se instauro como El Día Internacional del Zurdo para celebrar y concienciar a toda clase de público acerca de las ventajas y desventajas de ser zurdo. (ver mas datos aquí)
Faltado unas pocos días para esta "celebración" me vino a la memoria una anécdota familiar que creo interesante compartir.
Allá por 1979, cuando iniciaba el primer grado, mi vieja pregunto impaciente y preocupada a la que sería mi maestra:
- lo van a obligar a escribir con la derecha?
- no señora eso no se usa más- respondió la señorita María Angélica, y agrego:
- Eso sucedía antes pero ahora no.
Aliviada mi vieja sintió que su hijo menor no viviría los vejamenes a los que ella fue sometida durante su transito por la escuela primaria.
En el atardecer de la década del 50, todavía las nuevas corrientes educativas no se habían colado por los intersticios de la educación positivista en una escuelita perdida en le medio del campo en la jurisdicción de Alvarellos.
Allí ser zurda e inquieta eran causas suficientes para recibir un disciplinamiento feroz por parte de la maestra, de la cual y seguramente no por casualidad, mi vieja no recuerda el nombre.
Para que no se levante constantemente del banco, le ponía tachuelas en el guardapolvos, sujetándola así al pupitre.
Para que no use su mano izquierda, se la ataban al cuerpo. También recibía una tunda con el puntero si osaba tan solo tomar la pluma con la siniestra. Estas malas experiencias fueron las que la llevaron a hacer la pregunta.
Hoy mi vieja no sé habitúa a los mails, sigue escribiendo cartas a familiares y amigos que tuvieron que emigrar. Tiene una letra ordenada, metódica, grande y redonda, diría que en ésta no hay rasgos rebeldía. Una letra conseguida a fuerza de castigo. La letra de un zurdo contrariado (2).
(1) A los zurdos tambien se los denominan Siniestros.
(2) El zurdo contrariado. Se trata de personas que de niño tenían algún campo siniestro y fueron obligados a pasar a diestro (derecho).
En un mundo organizado para los diestros (derechos) ser solamente hábil con la mano izquierda es todo un desafío.
Muchos de ustedes leerán esta entrada y minimizaran mis dichos pero solo bastaría que vivan un día en mis zapatos para corroborar “in situ” lo que digo.
La supuesta capacidad de ser creativos que se nos adjudica a los siniestros (1) no es otra cosa que una consecuencia de la necesidad de adaptarnos rápidamente a un entorno hostil.
Así como otros “invisibles” de “La Historia”, (mujeres, pobres, minorías sexuales, etc.) los zurdos irrumpimos en las últimas décadas en los estudios históricos, luego de haber sido analizados, cuan bichos raros por la medicina, la psicología y los cientistas de la educación.
Creo interesante contarles que el 13 de Agosto (1992) de se instauro como El Día Internacional del Zurdo para celebrar y concienciar a toda clase de público acerca de las ventajas y desventajas de ser zurdo. (ver mas datos aquí)
Faltado unas pocos días para esta "celebración" me vino a la memoria una anécdota familiar que creo interesante compartir.
Allá por 1979, cuando iniciaba el primer grado, mi vieja pregunto impaciente y preocupada a la que sería mi maestra:
- lo van a obligar a escribir con la derecha?
- no señora eso no se usa más- respondió la señorita María Angélica, y agrego:
- Eso sucedía antes pero ahora no.
Aliviada mi vieja sintió que su hijo menor no viviría los vejamenes a los que ella fue sometida durante su transito por la escuela primaria.
En el atardecer de la década del 50, todavía las nuevas corrientes educativas no se habían colado por los intersticios de la educación positivista en una escuelita perdida en le medio del campo en la jurisdicción de Alvarellos.
Allí ser zurda e inquieta eran causas suficientes para recibir un disciplinamiento feroz por parte de la maestra, de la cual y seguramente no por casualidad, mi vieja no recuerda el nombre.
Para que no se levante constantemente del banco, le ponía tachuelas en el guardapolvos, sujetándola así al pupitre.
Para que no use su mano izquierda, se la ataban al cuerpo. También recibía una tunda con el puntero si osaba tan solo tomar la pluma con la siniestra. Estas malas experiencias fueron las que la llevaron a hacer la pregunta.
Hoy mi vieja no sé habitúa a los mails, sigue escribiendo cartas a familiares y amigos que tuvieron que emigrar. Tiene una letra ordenada, metódica, grande y redonda, diría que en ésta no hay rasgos rebeldía. Una letra conseguida a fuerza de castigo. La letra de un zurdo contrariado (2).
(1) A los zurdos tambien se los denominan Siniestros.
(2) El zurdo contrariado. Se trata de personas que de niño tenían algún campo siniestro y fueron obligados a pasar a diestro (derecho).
viernes, 31 de julio de 2009
Caña con ruda
A Miguel lo conocí allá por el 93, cuando yo era empleado de comercio y el trabajaba "preparando a los difuntos" en una renombrada cochería de Rosario.
No perdía la ocasión de comentar los pormenores de su trabajo a cualquiera que preguntara, y si no lo hacían, él, se los describia igual. Me decía que lo más divertido de las despedidas era cuando todos se "hacían los boludos" con tal de no estrecharle la mano.
Años más tarde sufrió un terrible accidente que lo postro en una cama.
Este tucumano, fanático de River, dueño de un humor a prueba de toda adversidad, fue mí vecino unos años, tiempo donde forjamos una linda amistad. Fue él, quien me inicio en el ritual de tomar Caña con Ruda el día dedicado a la "Pachamama".
Miguel no se privaba los 1° de Agosto de su copita de caña con ruda. Era, me decía, para no enfermarse, para seguir luchando un tiempo más. Además de invitarme los "tres trago" de la "espirituosa" bebida cada inicio del mes dedicado a Octavio/Augusto me recordaba que ese día no se podía hacer fuerza, so pena de tener todo un año plagado de contracturas, dolores musculares y demás dolencias.
Hace ya cuatro años que Miguel no esta más entre nosotros, y quería, en esta día especial, contarles esta pequeña historia.
Esta entrada pretendía dos cosas: contar sobre esta milenaria costumbre, y recordarlo a Miguel. Dice Norberto Bobbio al hablar de "los que ya no están" en su Libro De Senectute: a los muertos "...En el momento en que los llamas a tu mente los revives, al menos un instante, y no están muertos del todo, no han desaparecido completamente en la nada..."
No perdía la ocasión de comentar los pormenores de su trabajo a cualquiera que preguntara, y si no lo hacían, él, se los describia igual. Me decía que lo más divertido de las despedidas era cuando todos se "hacían los boludos" con tal de no estrecharle la mano.
Años más tarde sufrió un terrible accidente que lo postro en una cama.
Este tucumano, fanático de River, dueño de un humor a prueba de toda adversidad, fue mí vecino unos años, tiempo donde forjamos una linda amistad. Fue él, quien me inicio en el ritual de tomar Caña con Ruda el día dedicado a la "Pachamama".
Miguel no se privaba los 1° de Agosto de su copita de caña con ruda. Era, me decía, para no enfermarse, para seguir luchando un tiempo más. Además de invitarme los "tres trago" de la "espirituosa" bebida cada inicio del mes dedicado a Octavio/Augusto me recordaba que ese día no se podía hacer fuerza, so pena de tener todo un año plagado de contracturas, dolores musculares y demás dolencias.
Hace ya cuatro años que Miguel no esta más entre nosotros, y quería, en esta día especial, contarles esta pequeña historia.
Esta entrada pretendía dos cosas: contar sobre esta milenaria costumbre, y recordarlo a Miguel. Dice Norberto Bobbio al hablar de "los que ya no están" en su Libro De Senectute: a los muertos "...En el momento en que los llamas a tu mente los revives, al menos un instante, y no están muertos del todo, no han desaparecido completamente en la nada..."
miércoles, 22 de julio de 2009
La magia y la Rhodesia

Doña Pascua hablaba lento, con paz. A ella la visitaba todos los fines de semana Ramiro, que era hijo de unos amigos de su familia. Este pibe fue mi salvo conducto para ingresar a la casa "mágica" de mi vecina.
Dos cosas me llamaron la atención cuando entre a su casa. La primera fue un televisor color (cosa difícil de encontrar allá a principios de los ochenta) que tenía control remoto. El pequeño instrumento era un rectángulo de madera con una almohadilla cubierta por una especie de enrejado (similar a los que envuelven a los micrófonos). Al ser presionado emitía un ruido como el que hacen los juguetes de los bebes. Ese sonido servía para cambiar los canales. "Sin dudas era magia..."
Pero eso no era todo cuando Ramiro aplaudía o golpeaba el piso y el televisor tambien cambiaba el canal.
Lo segundo que me llamo la atención y que recuerdo con más cariño es que en el modular tenía atesorado golosinas.
Después de jugar, Ramiro se acerco a Pascua y le: - dijo tenés masitas?. Pascua fue al modular y saco dos Rhodesias. Yo no entendía como sabía que ese día iba a ir yo tambien a visitarla. Sin duda todo era magia.
jueves, 9 de julio de 2009
Avant Premier
El cine en Rosario nace fines del siglo XIX. Desde sus inicios en los cafés (fines del siglo XIX), hasta mediados de la década de 1980 conmovió, convoco, cobijo, e ilusionó a los rosarinos.
El momento de auge y el declive de las exibidoras se dio en la década del 50 (listado de cines por barrio). Había dieciocho cines en el microcentro, cuatro entre los bulevares y muchos más de veinte distribuidos por los barrios. En síntesis, uno, cada quince cuadras aproximadamente, con varias funciones por día, una cuadra de cola los días sábados por la noche y casi cien películas por día en la cartelera de toda la ciudad. Pero de 54 salas que funcionaban en 1955, diez años después quedaban 43, y en 1968 cerraron 18 más. La cuenta siguió restando. En el ‘71 los cines en Rosario eran 20, en el ‘73 eran 17 las salas en funcionamiento. En los ‘80s los cines se contaban con los dedos de una mano.
Entre ellos se encontraba el cine Coliseo (Av. Uriburu 1420)
Inaugurado el 28 de Agosto de 1937, esta sala se levantaba soberbia en un barrio donde las quintas predominaban en el paisaje. Privilegiado espacio de sociabilidad del pujante barrio “Uriburu La Guardia”, en sus comienzos no solo exhibía películas si no que alterno con espectáculos teatrales y la realización de los populares bailes de carnaval.
Luego de varias aperturas y cierres (tres en total) el “Coliseo” fue puesto nuevamente en funcionamiento el 26 de Noviembre de 1982 como parte de Exibidora “Monumental”.
El 28 de Setiembre de 1987, fue la fecha en la cual pasó a ser parte de los recuerdos de la populosa barriada de Tiro Suizo.
Así comienza mi proyecto de investigación sobre el cierre de los cines de barrio (*).
La pequeña Historia que hoy voy a compartir con ustedes da cuenta sobre las estrategias de resistencia que le opuso mi barrio al cierre de su cine.
Cuando el cierre del cine era inminente, otras corporaciones del barrio comenzaron a disputarle el terreno de proveer imágenes. La parroquia (primera proveedora de imágenes en el barrio, intento recuperar su espacio, pasando en la festividad de Pascua diapositivas sobre la Pasión. La otra corporación fue la comercial.
La dos heladerías de calle Uriburu (La Cumbre. Uriburu al 1400 y Pumpis Uriburu y Paraguay) contrataron, cada una, a un muchacho con un proyector de películas super 8.
Se sacaban los ojos por los clientes que raudamente cruzaban la "peligrosisima" avenida Uriburu (en aquel momento era una calle) a ver "que película empezaba".
Los estrenos estaban a la orden del día. El que traía la película mas nueva se llevaba la gente. Aliens: el octavo pasajero y La Profecía son las películas que recuerdo haber visto en La Cumbre, heladería de la que era habitué por su riquísimo dulce de leche granizado.
Hace unos años me reencontre con Marcelo, el muchacho que pasaba las películas en La Cumbre. Le conté mi trabajo sobre los cines del barrio, y le dije que me interesaba hacerle una entrevista.
Fue así como Marcelo me recordó un hecho ocurrido que ya formaba parte de mis olvidos. “La noche que Pumpis cerro"
Como había mencionado la batalla por el cliente era feroz entre estas dos heladerías, y la que tenia la película mas nueva se “ganaba la gente”.
Todo el barrio esperaba ver que nuevo prodigio montaban estos muchachos.
Así fue que una noche Marcelo consiguió la película que todo el barrio esperaba.
Él había conseguido la joya mas preciada allá por mediados de los ’80. La película Rocky IV. (imágenes de la película)
El rumor de que la película estaba corrió como reguero de pólvora por cada rincón del barrio. Esa noche no alcanzaban las sillas dispuestas, los pibes se sentaron en la tierra, la gente “bonita” se quedo de pie, todos esperábamos ansiosos el fabuloso estreno.
Así fue que pasada las 23 hs se atenuaron las luces, y empezó Rocky IV.
Marcelo me contó que repaso con satisfacción la cara de las vecinas y vecinos del barrio, me contó que estaba hasta Doña Cora (la vieja del pasaje Piano que nos había reventado mas de diez pelotas). Pero se sorprendió mas al ver también a la familia que era dueña de Pumpis y al muchacho que pasaba las películas en la mencionada heladería.
Marcelo se pregunto, quien estará atendiendo en Pumpis, se dio vueltas y vio que la heladería estaba cerrada.
El momento de auge y el declive de las exibidoras se dio en la década del 50 (listado de cines por barrio). Había dieciocho cines en el microcentro, cuatro entre los bulevares y muchos más de veinte distribuidos por los barrios. En síntesis, uno, cada quince cuadras aproximadamente, con varias funciones por día, una cuadra de cola los días sábados por la noche y casi cien películas por día en la cartelera de toda la ciudad. Pero de 54 salas que funcionaban en 1955, diez años después quedaban 43, y en 1968 cerraron 18 más. La cuenta siguió restando. En el ‘71 los cines en Rosario eran 20, en el ‘73 eran 17 las salas en funcionamiento. En los ‘80s los cines se contaban con los dedos de una mano.
Entre ellos se encontraba el cine Coliseo (Av. Uriburu 1420)
Inaugurado el 28 de Agosto de 1937, esta sala se levantaba soberbia en un barrio donde las quintas predominaban en el paisaje. Privilegiado espacio de sociabilidad del pujante barrio “Uriburu La Guardia”, en sus comienzos no solo exhibía películas si no que alterno con espectáculos teatrales y la realización de los populares bailes de carnaval.
Luego de varias aperturas y cierres (tres en total) el “Coliseo” fue puesto nuevamente en funcionamiento el 26 de Noviembre de 1982 como parte de Exibidora “Monumental”.
El 28 de Setiembre de 1987, fue la fecha en la cual pasó a ser parte de los recuerdos de la populosa barriada de Tiro Suizo.
Así comienza mi proyecto de investigación sobre el cierre de los cines de barrio (*).
La pequeña Historia que hoy voy a compartir con ustedes da cuenta sobre las estrategias de resistencia que le opuso mi barrio al cierre de su cine.
Cuando el cierre del cine era inminente, otras corporaciones del barrio comenzaron a disputarle el terreno de proveer imágenes. La parroquia (primera proveedora de imágenes en el barrio, intento recuperar su espacio, pasando en la festividad de Pascua diapositivas sobre la Pasión. La otra corporación fue la comercial.
La dos heladerías de calle Uriburu (La Cumbre. Uriburu al 1400 y Pumpis Uriburu y Paraguay) contrataron, cada una, a un muchacho con un proyector de películas super 8.
Se sacaban los ojos por los clientes que raudamente cruzaban la "peligrosisima" avenida Uriburu (en aquel momento era una calle) a ver "que película empezaba".
Los estrenos estaban a la orden del día. El que traía la película mas nueva se llevaba la gente. Aliens: el octavo pasajero y La Profecía son las películas que recuerdo haber visto en La Cumbre, heladería de la que era habitué por su riquísimo dulce de leche granizado.
Hace unos años me reencontre con Marcelo, el muchacho que pasaba las películas en La Cumbre. Le conté mi trabajo sobre los cines del barrio, y le dije que me interesaba hacerle una entrevista.
Fue así como Marcelo me recordó un hecho ocurrido que ya formaba parte de mis olvidos. “La noche que Pumpis cerro"
Como había mencionado la batalla por el cliente era feroz entre estas dos heladerías, y la que tenia la película mas nueva se “ganaba la gente”.
Todo el barrio esperaba ver que nuevo prodigio montaban estos muchachos.
Así fue que una noche Marcelo consiguió la película que todo el barrio esperaba.
Él había conseguido la joya mas preciada allá por mediados de los ’80. La película Rocky IV. (imágenes de la película)
El rumor de que la película estaba corrió como reguero de pólvora por cada rincón del barrio. Esa noche no alcanzaban las sillas dispuestas, los pibes se sentaron en la tierra, la gente “bonita” se quedo de pie, todos esperábamos ansiosos el fabuloso estreno.
Así fue que pasada las 23 hs se atenuaron las luces, y empezó Rocky IV.
Marcelo me contó que repaso con satisfacción la cara de las vecinas y vecinos del barrio, me contó que estaba hasta Doña Cora (la vieja del pasaje Piano que nos había reventado mas de diez pelotas). Pero se sorprendió mas al ver también a la familia que era dueña de Pumpis y al muchacho que pasaba las películas en la mencionada heladería.
Marcelo se pregunto, quien estará atendiendo en Pumpis, se dio vueltas y vio que la heladería estaba cerrada.
(*) A la deriba... el naufragio de los cines de Barrio.
martes, 30 de junio de 2009
El penal de Martín

Voy a compartir con ustedes, un breve relato sobre un penal que paso a la historia del barrio Uriburu y la Guardia de Rosario.
Cuando realizaron las obras de calle Uriburu (asfaltaron la mano que faltaba allá por 1988) una centena de pibes nos quedamos sin potreros, a esto hay que sumarle que los baldíos que no valían dos mangos, se transformaron en apetecibles para el mercado inmobiliario. Así fue como el fútbol fue relegado a pasajes y calles poco transitadas. Ahí podíamos despuntar el vicio los "niños" que teníamos entre 9 y 13 años.
En mi barrio había varios equipos. En el que yo jugaba se lo reconocía como el "Equipo de Martín", esto no es por que era el más grande, o el dueño, era porque Martín era el que mejor jugaba. Sería como dice Adidas: Martín + 10 (ó 6, o lo que sea siempre que estuviera Martín por supuesto). Nuestro clásico rival eran los pibes de Yugoslavia (esto no era por que sean la selección del país de Tito, sino porque sus jugadores habitaban en el pasaje del mismo nombre). No falto a la verdad si digo que eran nuestros hijos, les pintábamos la jeta de locales y de visitante, porque esto hay que dejarlo en claro, se jugaba en ambas condiciones.
Nuestro problema más grande era otro equipo... el equipo "Independencia" que se juntaban en Pte. Roca y Estados de Israel. Esos, perdónenme, eran unos hijos de puta, jugaban muy pero muy bien. Además eran más grandes y más fuertes, condición que "sacaban a relucir" si por alguna casualidad alguien se "equivocaba" y empezaba un partido ganándoles.
Sobre ellos y nosotros quiero contarles esta pequeña historia hoy.
Después de muchas derrotas nos disponíamos a jugar un nuevo partido contra Independencia en terreno neutral. El patio principal frente a la parroquia "Ntra. Sra. De la Guardia" .
Las disposiciones tácticas las dio como siempre Martín. El correría por toda la cancha, el resto cada uno en su posición. Yo, como era el más grande físicamente, debía hacer marca personal al mejor y más grande jugador del Independencia "El Indio". "El Indio" no era muy alto , pero era fuerte como un toro, tenía cabello oscuro que descansaba en sus hombros. La mirada sombría denotaba que no había tenido una infancia fácil, y jugaba siempre con una remera roja. Martín me pidió que hiciera todo lo posible, hasta lo no permitido para neutralizar a este muchacho que jugaba con la irreverencia del mismísimo Maradona.
El partido, como siempre, era en serio, con dos tiempos y todo.
El primer tiempo fue bastante parejo. El indio estaba fastidiado por mi marca. Porque, y esto creo oportuno aclararlo, yo no soy bueno para el fútbol, pero tengo un talento innato para molestar a la gente.
El segundo tiempo comenzó con un golazo de Martín (quien otro no?) y después de ahí todo fue del Independencia. Nos cagaron a pelotazos, fue durísimo el embate al que fuimos sometidos. El Indio me canto a patadas todo el segundo tiempo, mezcla de bronca e impotencia.
Faltando pocos segundos para el final a Martín lo "levantaron por los aires" muy cerca del arco. Nadie dudo que la falta era un penal. Acordamos que el partido no terminaba con el penal, sino cuando la pelota saliera afuera. Así fue que Martín nos junto a todo el equipo y nos dijo. - Si lo meto ganamos dos a cero. Si me lo ataja el arquero, capas que saca y nos empatan. que hago?
Nosotros le respondimos que trate de hacerlo, pero por las dudas no esperábamos el rebote adelante y que nos quedábamos todos abajo.
Así fue como desde una posición mas que privilegiada vi a Martín pararse frente a la pelota. Miro al arquero. Volvió a acomodar la pelota, e hizo una corta carrera. Con fuerza la pateo afuera. Se dio vueltas y cagandose de risas dijo ¡¡¡Ganamos!!!.
Ese fue el primer partido que le ganamos a Independencia, y el último, por supuesto, que jugamos contra ellos.
domingo, 28 de junio de 2009
¿Por qué Historias Marginales?
Siempre me fascino la Historia. Pero con los años descubrí (un poco solo, otro poco empujado por profesores y amigos) que hay infinidades de relatos, de Historias que no figuran ( ni figuraran) en ningún libro. Son esos relatos de borde los que me propuse recopilar en Historias Marginales.
El nombre del blog no es para nada original. Hace unos años me encontró el libro de
Luis Sepulveda "Historias Marginales". Y digo que él me encontró porque yo no lo fui a buscar , me atropello de manera prepotente, como lo hace todo texto impuesto para ser leído y se convirtió en uno de mis libros de cabecera sin que yo pudiera prestar algún tipo de resistencia. En síntesis, se hizo querer de prepo.
Ese libro comienza con un relato de Sepulveda sobre su visita al campo de concentración de Berger Belsen donde buscaba algún vestigio de la presencia de Ana Frank. En su recorrida no encontró ningún rastro de la pequeña. Pero, sobre una piedra, vio tallada una frase que lo conmovió profundamente.Esta decía: "yo estuve aquí y nadie contara mi historia". Esta frase es el disparador para hilar más de una treintena de bellas historias. Todas ellas marginales, como las que me propongo recopilar aquí, en este blog.
El nombre del blog no es para nada original. Hace unos años me encontró el libro de
Luis Sepulveda "Historias Marginales". Y digo que él me encontró porque yo no lo fui a buscar , me atropello de manera prepotente, como lo hace todo texto impuesto para ser leído y se convirtió en uno de mis libros de cabecera sin que yo pudiera prestar algún tipo de resistencia. En síntesis, se hizo querer de prepo.
Ese libro comienza con un relato de Sepulveda sobre su visita al campo de concentración de Berger Belsen donde buscaba algún vestigio de la presencia de Ana Frank. En su recorrida no encontró ningún rastro de la pequeña. Pero, sobre una piedra, vio tallada una frase que lo conmovió profundamente.Esta decía: "yo estuve aquí y nadie contara mi historia". Esta frase es el disparador para hilar más de una treintena de bellas historias. Todas ellas marginales, como las que me propongo recopilar aquí, en este blog.
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