Mostrando entradas con la etiqueta Amigos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Amigos. Mostrar todas las entradas

sábado, 5 de noviembre de 2011

Colores primarios

Hola, hace mucho que no escribo, pero la historia que hoy les traigo amerita el regreso.
A Juan lo conocí hace unas semanas en Capilla del Monte. Este mendocino de unos 50 años, acompañaba a su hijo a una carrera de bicicleta que se corria cerca de la mencionada ciudad predilecta de los ET.
Como suele pasar en la charla varones, terminamos hablando de futbol.
Fue así como me narro la siguiente Historia.
Hace muchos años, cuando era pibe, tenia un compañero en la escuela que se llamaba Carlos. El fue el primer hincha de Rosario Central que conocí. Para su cumpleaños número 12 le había pedido a su mamá que le regalara la remera del club de sus amores: Boca Jr. Su máma hizo un gran esfuerzo y viajo desde la zona rural de Las Heras hasta la Capital. Antes de salir le pregunto - ¿de que color es la remera?. Carlos le respondió: - es azul y amarilla.
La madre diligente le compro una remera azul y amarilla. Era la remera de Central.
Es así que Carlos después de averiguar que a que club correspondía la remera, se declaro Hincha de Rosario Central. Carlos fué el primer canalla en aquel retirado paraje de Gral. Las Heras.

viernes, 31 de julio de 2009

Caña con ruda

A Miguel lo conocí allá por el 93, cuando yo era empleado de comercio y el trabajaba "preparando a los difuntos" en una renombrada cochería de Rosario.

No perdía la ocasión de comentar los pormenores de su trabajo a cualquiera que preguntara, y si no lo hacían, él, se los describia igual. Me decía que lo más divertido de las despedidas era cuando todos se "hacían los boludos" con tal de no estrecharle la mano.

Años más tarde sufrió un terrible accidente que lo postro en una cama.

Este tucumano, fanático de River, dueño de un humor a prueba de toda adversidad, fue mí vecino unos años, tiempo donde forjamos una linda amistad. Fue él, quien me inicio en el ritual de tomar Caña con Ruda el día dedicado a la "Pachamama".

Miguel no se privaba los 1° de Agosto de su copita de caña con ruda. Era, me decía, para no enfermarse, para seguir luchando un tiempo más. Además de invitarme los "tres trago" de la "espirituosa" bebida cada inicio del mes dedicado a Octavio/Augusto me recordaba que ese día no se podía hacer fuerza, so pena de tener todo un año plagado de contracturas, dolores musculares y demás dolencias.

Hace ya cuatro años que Miguel no esta más entre nosotros, y quería, en esta día especial, contarles esta pequeña historia.

Esta entrada pretendía dos cosas: contar sobre esta milenaria costumbre, y recordarlo a Miguel. Dice Norberto Bobbio al hablar de "los que ya no están" en su Libro De Senectute: a los muertos "...En el momento en que los llamas a tu mente los revives, al menos un instante, y no están muertos del todo, no han desaparecido completamente en la nada..."

miércoles, 22 de julio de 2009

La magia y la Rhodesia


Doña Pascua hablaba lento, con paz. A ella la visitaba todos los fines de semana Ramiro, que era hijo de unos amigos de su familia. Este pibe fue mi salvo conducto para ingresar a la casa "mágica" de mi vecina.

Dos cosas me llamaron la atención cuando entre a su casa. La primera fue un televisor color (cosa difícil de encontrar allá a principios de los ochenta) que tenía control remoto. El pequeño instrumento era un rectángulo de madera con una almohadilla cubierta por una especie de enrejado (similar a los que envuelven a los micrófonos). Al ser presionado emitía un ruido como el que hacen los juguetes de los bebes. Ese sonido servía para cambiar los canales. "Sin dudas era magia..."
Pero eso no era todo cuando Ramiro aplaudía o golpeaba el piso y el televisor tambien cambiaba el canal.

Lo segundo que me llamo la atención y que recuerdo con más cariño es que en el modular tenía atesorado golosinas.
Después de jugar, Ramiro se acerco a Pascua y le: - dijo tenés masitas?. Pascua fue al modular y saco dos Rhodesias. Yo no entendía como sabía que ese día iba a ir yo tambien a visitarla. Sin duda todo era magia.